La gestión del bienestar como clave para afrontar el cambio
La gestión del bienestar como clave para afrontar el cambio
Nuestro día a día se va desarrollando entre el desarrollo de la profesión, el trabajo y la esfera privada de nuestra familia, amigos o actividades de recreación. Sin embargo, la mayoría de nosotros pasamos como mínimo una tercera parte del día en el trabajo.

Como seres holísticos que somos, un problema en nuestra vida privada puede afectar el rendimiento laboral, y viceversa. Cuando un problema laboral interfiere en mi vida privada, se presentan síntomas como insomnio, mal humor, enfermedades, etc.

 

Por esto, para una organización, gestionar el bienestar laboral de sus colaboradores es una de las claves para conseguir un equipo productivo, motivado y comprometido. El bienestar laboral responde a la satisfacción de las necesidades tanto organizacionales, como individuales dentro del contexto laboral, asumiendo los nuevos retos de los cambios políticos y culturales, así como los que ocurren dentro de la propia organización

 

Hablar de bienestar es hablar de la experiencia del colaborador, la que está conformada por varios componentes, entre los que destacamos lo que se conoce como salario emocional. Son los factores no económicos que pueden mejorar la calidad de vida del colaborador, a través de la satisfacción de necesidades personales, familiares y profesionales. Se trata de aquello que el colaborador percibe como un beneficio, que puede ser más valioso para él que un aumento de sueldo.

En este proceso de gestión del bienestar laboral, la comunicación cumple un rol fundamental, ya que cuando comunicamos de manera correcta, completa y transparente, podemos abordar cualquier tema con los colaboradores, por más delicado que este sea, lo que contribuirá a reforzar el vinculo de confianza que el colaborador construye día a día con su líder, y como consecuencia este momento de verdad vivirá una experiencia, la que derivará en bienestar.

Con una comunicación efectiva y transparente, incluso un colaborador que no esté en su mejor momento personal o profesional, puede percibir bienestar en el trabajo, porque se conversa, se le pone palabras, y a partir de esa conversación puede haber un plan de acción: Sabemos dónde estamos y dónde queremos llegar. Un colaborador que es escuchado de manera completa y empática por su líder, en un espacio de confianza en el que pueda decir lo que piensa sin sentir que su vulnerabilidad se puede ver atacada o perjudicada, y en el que sabe que se accionará con toda esa información que va a salir de la escucha, va a sumar a la co-construcción colectiva, generando emociones positivas, como la tranquilidad, la serenidad, la creatividad y el entusiasmo. El camino hacia el bienestar siempre debe empezar con una conversación transparente y de confianza, porque no hay otro camino para gestionar el bienestar sin escuchar primero la necesidad del otro.

El rol de los líderes

Los líderes tenemos una función fundamental en el bienestar, un doble rol: Somos el público bisagra de cualquier acción, y somos quienes conocemos el impacto de lo que se genera.

Mediante la conversación del líder con el colaborador es que se va a identificar la brecha de lo que creemos que un colaborador quiere y lo que realmente quiere.

Históricamente, el área de Recursos Humanos diseñaba y gestionaba las acciones de bienestar, con el acompañamiento de los líderes. Hoy debemos romper ese paradigma, y generar acciones en forma conjunta con el líder y con Recursos Humanos. El líder es el que conversa a

diario con el colaborador, el que genera la confianza y el diálogo necesarios para saber cuáles son las mejores acciones de bienestar. Por supuesto que debe contar con el apoyo de Recursos Humanos para la generación de las mismas, pero el accionar del líder y su protagonismo son los que garantizarán la efectividad de cualquier plan propuesto, contando siempre con el apoyo de RRHH para la generación de las acciones de bienestar.

El bienestar depende de los líderes, ellos deben ser los promotores. Con sus habilidades conversacionales y su inteligencia emocional, contribuyen a que sus equipos tengan una buena experiencia.

La gestión del bienestar por parte del líder tiene tres componentes:

1-Estar el servicio del equipo

2-Liderar con el ejemplo

3-Inspirar, que nuestras conductas dejen huellas en nuestros equipos.

 

Por qué gestionar el bienestar.

La clave es empatizar con el colaborador, entender acabadamente sus necesidades, teniendo presente que nos encontramos en un entorno incierto, de cambios constantes, en el que el mundo laboral está transformándose como resultado de la 4ta revolución industrial, en la que nuevos puestos, que aun ignoramos, serán necesarios y en la que puestos tradicionales se verán modificados por la intervención de la tecnología y la robótica; en este contexto es fundamental fortalecer el vínculo humano entre colaboradores, líderes y directivos, bajo la misión de la organización y alineados a los Objetivos Estratégicos del negocio, con foco en la gestión del bienestar. De esta forma, aseguraremos el éxito de la Organización de la que cada uno es parte fundamental para asegurar el éxito de la gestión del bienestar